Estudio revela brechas y oportunidades para el desarrollo de incentivos audiovisuales en Chile

27 febrero, 2026

● Un análisis comparado entre Europa, Canadá y Colombia, realizado en el año 2023 por la Fundación Santiago Creativo, identifica que el modelo de producción y comercialización del audiovisual chileno requiere de una necesaria actualización y propone avanzar hacia una nueva etapa de desarrollo del sector audiovisual, con incentivos fiscales territoriales y una estrategia de largo plazo, similar a lo que se planificó hace 20 años y que permitió logros significativos en esta primera etapa.

● “Sentíamos una responsabilidad pública y un interés por ofrecerle a Chile un análisis comparado de territorios que sí han logrado articular su industria audiovisual con políticas de largo aliento”, señala Leonardo Ordóñez, Gerente General de la Fundación Santiago Creativo y Asesor Estratégico del Málaga Festival Fund Co-Production Event.

Santiago, febrero 2026.-

El sector audiovisual chileno cuenta hoy con talento reconocido transversalmente, acostumbrado a recibir premios internacionales y una producción que es altamente valorada a nivel global. Sin embargo, según explica Leonardo Ordóñez – experto en economía creativa, uno de los fundadores del Consejo del Arte y la Industria Audiovisual de Chile, investigador y gestor cultural – el país enfrenta un punto de inflexión: el modelo de fomento que permitió reconstruir el sector tras la dictadura muestra signos de agotamiento.

Así lo evidencia una serie de estudios realizados en el marco del proyecto “Hacia políticas públicas de incentivos fiscales para la producción y coproducción audiovisual para promover modelos cooperativos, dinamizar los territorios y la reactivación de la Industria Audiovisual chilena”, que cuenta con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y que analizó tres territorios claves —Europa, Canadá y Colombia— con el objetivo de identificar políticas, modelos de financiamiento e incentivos fiscales que permitan dinamizar la industria audiovisual.

Tres territorios, tres modelos de desarrollo

El estudio se centró, en primer lugar, en países europeos con una larga tradición de incentivos fiscales, políticas que no sólo se han mantenido en el tiempo, sino que se han perfeccionado y ampliado. “En Europa existen políticas de antaño que se vienen desarrollando y mejorando permanentemente, e incluso aparecen nuevas post pandemia”, explica Ordóñez.

Un segundo foco fue Canadá, como ejemplo de un país que ha puesto su territorio al servicio de la industria audiovisual global, atrayendo producciones internacionales gracias a incentivos asociados a provincias específicas. “Muchas producciones norteamericanas van a filmar a Canadá por la conveniencia territorial y por los incentivos asociados a determinadas provincias”, afirma.

Adicionalmente, el estudio abordó el caso de Colombia, destacando su capacidad para dar continuidad a las políticas públicas audiovisuales y aprender del ensayo y error. “Colombia sí hizo la tarea de darle continuidad a los procesos y de nutrir un ecosistema que hoy cautiva a producciones internacionales”, señala Ordóñez.

Incentivos fiscales: una deuda pendiente en Chile

Uno de los principales hallazgos del estudio es la ausencia de incentivos fiscales territoriales en Chile, una herramienta clave para atraer inversiones y fortalecer la producción nacional. “Hoy en Chile lo único que existe es el financiamiento público vía concurso. El productor chileno no tiene mucho más que ofrecer cuando sale a buscar socios internacionales”, advierte Ordóñez.

Además, el estudio revela que en muchos países los incentivos no se limitan al audiovisual, sino que abarcan a las industrias creativas en su conjunto. “En el Reino Unido, por ejemplo, los incentivos fiscales están disponibles para las artes escénicas, la música, las artes visuales y el audiovisual. No se discrimina por disciplina”, explica.

Profesionalización y desarrollo territorial

Más allá del financiamiento, Leonardo Ordóñez subraya la importancia de contar con una industria profesionalizada y con estrategias claras de negocio: “En el mundo se habla de casas productoras, no de productores individuales. Las casas productoras tienen estrategias, modelos de negocio e incorporan el apoyo territorial en sus estrategias.” La investigación también destaca la relevancia de las políticas regionales, como ocurre en España, donde los incentivos varían según el territorio. Así lo explica Ordóñez: “No es lo mismo filmar en Canarias que en Andalucía o el País Vasco. Eso genera dinámicas de asociación muy interesantes entre productores”.

Un ecosistema que muestra signos de agotamiento

Para el Gerente General de la Fundación Santiago Creativo, el problema de fondo es que Chile no ha avanzado hacia una segunda etapa de desarrollo industrial del audiovisual. “La primera etapa está súper instalada, pero hoy está agónica. Todo el sector está tratando de obtener recursos públicos porque es la única línea de financiamiento”, afirma.

En relación al mismo tema, señala que “es altamente meritorio que algunas empresas productoras chilenas que hace mas de 20 años atrás, comenzaban a producir sus primeros títulos, existan y se mantengan vigente hasta el día de hoy. Sin embargo, sabiendo que a esas mismas empresas el costo de sostenerse es alto en la actualidad, se requiere de un fortalecimiento del ecosistema para ayudarle a esas empresas y a las nuevas que se han sumado en este camino ¿De qué sirve que a dos o tres empresas productoras les vaya bien y no a todo el sector?”.

El impacto positivo de la Ley de Fomento Audiovisual y la consolidación de casas productoras relevantes son muestra de una exitosa manera de reconstruir un sector de la industria creativa chilena, pero advierte que una industria no puede sostenerse si sólo unas pocas empresas solo individualmente logran estabilidad, se requiere de una estrategia, de una implementación y medición con mirada conjunta, en la cual los territorios son esenciales.

Hacia un nuevo peldaño del desarrollo audiovisual

El estudio plantea la urgencia de avanzar hacia políticas diferenciadas por género —documental, ficción y animación— y de instalar incentivos fiscales territoriales como un paraguas común para el sector. “Chile necesita crear un segundo o tercer peldaño de desarrollo industrial, con incentivos que permitan atraer inversión, generar empleo y fortalecer el capital humano”, sostiene Ordóñez.

A su juicio, este paso es clave no sólo para el cine y el documental, sino también para la televisión, la publicidad, videojuegos y los contenidos digitales. Es decir, no basta con tener buenas historias que ganen premios. “Estamos hablando de economía, de desarrollo industrial y de trabajo”, sostiene.

DESCARGA LOS ESTUDIOS

Políticas públicas de incentivos fiscales para el sector audiovisual de Europa, Canadá y Colombia.
Análisis del discurso de informantes clave de Europa, Canadá y Colombia expertos internacionales y personas emprendedoras, reconocimiento del ecosistema audiovisual.
Análisis del discurso de personas emprendedoras sobre subjetividades, grupos focales.
Experiencias de cooperativas del sector audiovisual a nivel internacional.